Deseo, End&neverending.

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Objetos de MI deseo.

Sí, objetos, sí de deseo, cada día disfrutamos -si no lo notamos no es porque no existan- de actos cotidianos, gestos y costumbres que valoramos injustamente, en términos de intensidad, por poder tenerlos. 

Estos inmortales no dieron la espalda a la vida sino que construyeron mundos admirables mediante una sublimación amorosa de las menudencias que, tambièn, componen la existencia‘. (Uso palabras de una, otra, pequeña gran debilidad, El lobo estepario, Hesse).
Comer, beber, mesar cabello, acariciar, ser acariciada/o, mordernos el labio, chocolate, tu loquesea favorito…
Es ahí donde nuestro deseo se oculta bajo máscaras de necesidad, instinto, apetencia…nooo…es anhelo de embelesarnos, entornar los ojos, abrirlos con ansia, ensalibar, endulzar nuestra tez con ese algo que crea sonrisa en boca iluminando el resto.
Ellos?merecen su sitio!
  Aún sin haber comenzado, hay un ‘yo que sé que qué sé yo’ en la margarita…deshojándola o no, el deseo de que me/te/se nos quiera!

Vaaale, sí, moda. Nunca sola. Maridada con espacios de paseo y savoir faire!

  Y manos – no se me puede negar el intento- abiertas al mundo…

    Y al sol para mi fotosíntesis…
   Cuando no puedas avanzar, retírate un momento, ocúpate en otra cosa, comprime el tiempo de sol, regenera y no desperdicies un instante…

  Chocolate en tartufo, o en lo que sea, NO sustituye nada, es añadido para todo, siempre el mejor amigo y deseo. Zumo de zanahoria y jengibre, wow, lo que hace una raíz!

   Mantita sobre rodillas que concede el deseo de seguir una tertulia al final del día. Es… un algo invaluable!


   Un sitio en el que parar, tu lugar de reposo, el ‘descanso del guerrero‘, que para Nietzsche ( hollyshit y con esto y de maldita forma no pretendida salto a otro más de los existencialistas, what can I say?guilty!…. no dispersarse…) decía es la mujer, y lejos de contrariar, dado soy mujer y soy guerrero, acojo por encima de la que sería una limitada visión de género en este punto, a Castaneda, en el señalar debe el guerrero olvidarse de sí mismo y no tener miedo, y descansar.

Seas acechador o ensoñador, eres guerrero.
Y el descanso al final de cada jornada batallada es deseo.

   Y la luna.
Si al llenar hace que las mareas modifiquen su comportamiento, no va a hacerlo conmigo, mísero mortal, ay de mí, infelice!

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