la falacia de la dignidad

No, ésta no me la regalan, pero tampoco me la quitan así como así, que no.

El día que puse este título de ‘dignidad’ andaba sobrada, que por más sepa yo que no es graduable en función de mi propio estado de ánimo, igual sirve para hacerme entender, ya, intentarlo, que recuerdo decía ‘un sabio un día‘- y sólo uso a Calderón por honrar mis bases, que, como mi comentada ‘dignidad’, tampoco, o menos aún, me las quita nadie, ni el tiempo-, digo, M.Sosa dixit, que entiendo seguirá diciendo pues de actualidad le están manteniendo, que ‘lo importante es hacerse entender, si no te conviertes en un idiota‘, así me desgaste yo en el intento. Otra guerra.

Y sí, ya me dispersé.

Ohmmm!

Ya!

Que no sé si incardina coherentemente o no en este contexto, ‘pa mí de más’, por tanto s’aguante el lector si una vez más le altero, bienvenido a la libertad de mi espacio que no a la publicación de un folletín por capítulos, oiga!

Mal, fatal querida. Esta rabieta de ‘pseudo dignidad’ mal llevaba no te la crees ni tú.

Aha, pero creada la conexión, lograda la coherencia.

Pues eso…

Digo yo, ayúdenme ayúdenme, por qué tengo que seguir comandas de comportamiento, por muy repetidas que me sean, sobre, por sobre todas un algo parecido a ‘Querida -mal empezamos, mal-, deberías tomarte las cosas -qué cosas digo yo qué cosas, cosa?cosa tú que me hablas con ese talante de creer tu comportar es ‘digno’de expandir a la masa- con menos seriedad -y tú con más de lo que sea, no te digo yo!-‘.

Pero vamos a ver, quién, en la escala de jerarquías e imposición de las reglas del juego, ha decidido que aquéllos que viven una existencia ‘de coña’, de ‘me la trae al fresco todo -que, a propósito, alguien me diga qué quiere decir esto en sí mismo-‘, han de decirme a mí que el poner rigor a mí vida y sus minutos, que son míos, que se me van y no vuelven, es menos aconsejable que la laxitud de un autómata respirar.

Por un lado me aburro enormemente si dejo pasar los instantes como si no fueren míos, alienada, si algún brebaje hago que acompañe los pocos de esos tempos que de otra manera mi cabeza y su hipotálamo imposibilitan relaje. Odio aburrirme. Lo evito. Pero por otro es que me enerva, me amarga, lidiar con el instinto, con mi rigor o con el grado sin refractómetro, lo perdí un día, de importancia que le doy a todo y al nada de lo que me acontece.

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“mírame directo a los ojos, yo sabré mentir a dios por verte hoy…” Lucybell.

dónde esta la piedad?(o domingos de’Námaste’)

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Esto sabía iba a llegar, esto sabía lo dejaba pasar, hasta ya.

Lo busco, lo fácil, la palabra ‘pietas‘, de devoto, de bueno. Empezamos bien, confirmo la razón por la que una, que a veces, yo diría las más de las veces, a fuer de lo que perspectiva externa pueda proyectar, na na, me cuido, y me protejo, de lo importante, es decir, por ejemplo, envío clara comanda a mi cerebelo de obviar y no perder tiempo en búsquedas de significados que no van a mostrar mi confusión, sino confirmar lo que vengo ya yo afirmando. Fatal.

Pues no hubo forma ya de que obedeciese el rebelde, oiga, será un tema de masa, se me está esparciendo, que no dispersando – eh, eh, esa soy yo misma, alguna vez,  que no las partes orgánicas y pobres mal tratadas de mi cuerpecito-, digo, y tal vez por ello no llega a los ganglios basales y ahí en ese camino pues ya yo retocé entre la etimología y raices del tema, la ‘piedad’.
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No se me había antojado el palabro hasta que lo sufrí, la falta del mismo, era la falta de un algo, un no saber qué pero muy preciso, en un brillo específico, preciso, en los ojos de persona amada, adorada, ensalzada a un ‘walhalla’ para uno inalcanzable, admirada, amada, – cuántas veces te digo que amplíes vocabulario, por favor,no seas repetitiva, querida!-.

Eso que decía, el palabro viene de la palabra pietas latina, que trata de lo devoto o bueno. Aha! Ves? en buena me metí apenas una etimología rondar. Que si uno sabiendo la consecuencia mete la cabeza es culpable del todo de todo.

Se define la pietas como un sentimiento que impulsa al reconocimiento y cumplimiento de todos los deberes, para con la divinidad, pero también con los padres, la patria, los parientes, los amigos, todo ser humano en general.

Para el Ayurveda, la meta del hombre no es sólo gozar del cuerpo y los sentidos. Esto ya es un plus para los que nos nacieron judeocristianos, vaya por delante mi respeto a toda fe y aún más que respeto toda mi envidia -creo que ambos no debieran ir en el mismo contexto de alabanza, verdad?, mmm, creo que esto será una errata de sentido, pero mi computadora no lo subrayó rojo, ergo, puedo seguir-, a los que fe profesan, por el dios que sea.  Dice esta ‘ciencia de la vida‘ que es meta del hombre controlar las emociones negativas, Ira, Envidia, Celos, Miedo, Crueldad, Vanidad, Falsedad, Mezquindad… y fortalecer las emociones nobles, Amor, Compasión, Piedad, Bondad, Perdón, Verdad, para que el hombre pueda ver claramente el estado profundo de su Ser y descubrir la fuente inagotable de felicidad que lleva consigo mismo.

Esto me genera una necesidad de bolsa de papel para hiperventilar, sí, de tal magnitud que no me da, ni el pulmón activo, ni los pies, que éstos debieran, ambos, seguir activos, para alcanzar la bolsa. Mejor continúo en respiración automática.

 

Con todo.

Será por acepciones, pero tan sólo una me interesa, me sirve, me reconforta en la comprensión del dolor, esto es algo que sin terapias ni estilos de vida, yo sola aprendí, no mitiga el dolor, pero sí alienta mi cabeza.

Es la tercera del diccionario de la RAE, lejos por tanto de ser una prioridad, lo cual también me sirve de refuerzo en mi acertada decisión de no gritarlo a la cara de mi amada las veces que acontece, temiendo y ahora sabiendo no va a haber entendimiento por lo que será transformado en aumento incontrolado de ataque con mi consiguiente hundimiento.

Dícese es ‘piedad’: Lástima, misericordia, conmiseración. Es decir, la falta de la misma habría de ser pecado castigado con inmediato arder en los infiernos hasta quedar reducido a nada.

Qué es en la práctica, en lo que importa. No ha de ser el saber cuándo bajar la fuerza en una discusión, que no has logrado evitar, con quien amas?

No ha de ser saber parar, y parar en seco, si el otro se desarma de puro sufrir? no somos de condiciones que nos enseñan hay que ser piadoso?

No puedo, y no voy a querer, con la falta de piedad en la mirada de quien me ama, no lo soporto, me aleja tanto, me causa tanto dolor en el alma. Dolor por distancia que noto incrustarse rasgando espacios para hacerse inarrancable.

Leí un comentario al efecto que me pareció delicioso, no delicioso como comerme la gotina de saliba que deja caer tu boca después de haberte besado con gana, no de esa, pero de aquesta parecida en efectos al alma.

Decía, con tamaña verdad que ‘Estamos viviendo un momento moral donde la piedad, la compasión y la caridad se acabaron. … Esa idea de que el otro puedo ser yo en su pecado, en sus errores, se acabó. Corre la idea de que uno puede tratar con una especie de limpieza higiénica al otro.’

Me retuerzo.

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Qué cosas, también dice este personaje, autor, o esta persona para quién la conozca o trate, cosas como la siguiente, que considero mucho más divertida para pasar y recordar la resaca de un extraño domingo de reversión, o al menos de ocultación de realidades…

…que…

A la hora del placer, como a la hora del dolor, el tiempo de las mujeres y de los hombres es radicalmente distinto.

Para los ­hombres el pasado es el refugio en que arrancan del presente. Para las mujeres no hay acto que no tenga consecuencias.‘          Rafael Gumucio.

 

No voy a dejarte ir.

Hoy, o creo fué ayer pero a los efectos qué importa, me he dado una tarde de cine, algo extraño por nada habitual, y no diría sea por falta de gusto por el cine, antes bien , hubo un tiempo…señor cómo odio esa locución!

Ya empezamos, no te disperses ‘querida’!

Digo, cine, pelis, ‘IMG_1333, clásicos, para generaciones que entienden por tal bastante más que el blanco y negro dialogado, imagínense para los que entendías por tal el cine mudo, mudo? es decir sin diálogos? diálogos, ah bueno, entonces como de los más actual. Cierta perversión en esta burda pretensión de crítica.

Bueno, de acuerdo, pero así salió.

Que para mí dediqué un visionar tarantiniano, Four Rooms, adoro hacerme mayor, incluso ‘viejuna‘, y poder revisar lecturas o escaparates y sentir con rigor las emociones que antes podía uno apreciar y confiar la madurez no eliminase, como decían los listos, listooooos, esto es lo que hay y existe igual que existió. Salvo que ahora no me lo quitais.  Si buscas, incluso en ciudad de provincias, encuentras espacios en que proyecten cosas, como pelis fuera de cartel en pantalla grande, una cosa espectacular, digo.

Y de retina, de renovación, de confirmación, voy y me la gozo, me la gozo mucho, mucho, con el momento ‘Vicks vaporub‘, ya me fastidia por el favor a la multinacional, pero no es una crema balsámica sin más, no, máxime en tiempo de anhelado pero molesto temporal de invierno norteño. Maravilloso.

Por no tener bastante, voy y pongo culo en alfombra – esto por no decir en puro suelo, una costumbre denostada por algunos, adorada por algunas, qué puedo confesar sin atentar contra realidades practicadas-, acto que implica dejar las imágenes de televisión, si encedida estaba, pasar. Y resultó pasar ‘Serendipity’,  cosa loka cuando en sesión caña había entre mis contertulios una muñeca que llevaba semejante palabro tatuado a piel, y aún me hizo recordar el mensaje no oculto de la serendipia y mirarla, tengo consciencia de perder el sin duda poco relevante contenido de las conversaciones para conversar conmigo sobre la puesta en duda de que fuese real el tatuaje con el cuerpo que lo habitaba, en fin, no se debería confiar tan poco en la coherencia humana. No?

La ví. Cosa terrible, terrible. No he cambiado nada.

En fin…

No seré yo, no será mi palabra por no ser mi pensar, por no tener coherencia y por algún santo, si por algo he de clamar, que mantengo de mí la necesidad e incluso, a veces, el logro, mi verdad es, lo aseguro, de que me queda la coherencia al final de lo que soy. Mi alma no está en camino de dejarte ir, e impedirá mi palabra manifieste incoherencia. I swear.

Que si de soñar un sueño hablamos, hoy aún pueda, que digo aún, hoy ya sé, que aprendí un día de los pasados y en el ejercitarme estoy, que tanto runnear y tanto fitear se menosprecia mi esfuerzo y disciplina espartanas, que si que sí, que en la carrera espartana de hecho voy a postular yo cuando incorporen la prueba del sueño más brutal, brutal por potencia en el logro que no por la ilusoria imposibilidad, quede esto claro.

IMG_1211 ‘Yo solo quiero
que recuerdes eso
que fuí un pasajero
allá entre tus sueños‘. Hablar de tí, M. García.

(sea, sea que quieres más, mucho más, yo no sé qué, igual no sé qué te haga sonreir, que me da igual, ya yo lo descubriré un día que creas ya no sonríes porque tus infantes ya dejaron atrás la gloria de lo infantil y hayas de buscar lo pueril en cementerios ajenos.)