Un día en el occidente.IV

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En ocasiones es la soledad la que permite escribir o enseñar imágenes que nunca son exactas a la visión que en el instante de sacarlas tenías, en ocasiones es la rabia la que te permite dotar de sensatez un post …y otras, como ahora acompañada de cebada y almendra. Rodeada de nadie en apariencia, sin embargo me han llegado sonidos, son voces que exclaman ‘Victor Hugo escribía hasta las tres de la mañana…cómo resistía sin dormir?’.
Me ha resultado algo genial, soberbio, en una voz aniñada de un cuerpo y cara anodinos y sin embargo con una capacidad e inquietud intelectual y un hambre de futuro que me emocionaron.
Evolucionan a comentarios sobre temas en apariencia más banales y aun las dotaban de cierta relevancia…
‘Perfumar el borde del vaso con limón, qué chorrada!’, me encanta, cómo alguien capaz de semejantemente adecuada expresión entiende como ridículo la ridiculez de atusar un digestivo!
Me encanta!
Sonaba Nina Simone, at Thomas Crown affair.

Remembranza/remembrance de un día, a continuación de otro, no hay opción.
Así
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Sentir la presión es en muchas ocasiones incómodo, a la altura de la sesera apetece levantar ocipital y sacar parte del peso o de lo que ocupa y sirve para bien poco. Pero ay de uno cuando es al mar a donde vas dirigido, no se siente presión, sólo excitación.
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En la belleza que en ese instante crees no puede ser mayor, confías sea imposible, no me queda capacidad en pecho para que más se encoja.
Siendo pequeña, muy pequeña ante acantilado y horizonte, entre piedra y mar.
Me encanta!image
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No sé qué soy y no me interesa.
Te interesa a tí? altera tu forma de mirarme?
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“Reposa tu pura cadera y el arco de flechas mojadas
extiende en la noche los pétalos que forman tu forma
que suban tus piernas de arcilla el silencio y su clara escalera
peldaño a peldaño volando conmigo en el sueño
yo siento que asciendes entonces al árbol sombrío que canta en la sombra.
Oscura es la noche del mundo sin ti amada mía,
y apenas diviso el origen, apenas comprendo el idioma,
con dificultades descifro las hojas de los eucaliptos”.
encontrado en la Caja 52. Neruda.
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Tipos de placer.Me, myself & you. III

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Los efectos de una pesadilla pueden ser devastadores. Una vez secas el sudor helado y te convences de que no vas a consentir coger un constipado absurdo de verano lo que resta de éste – del que rechazo las señales que se empeñan en decir ya debo darlo por acabado-, el cuerpo deja la lucha y bajas testuz acatando la impertinencia del sueño para acogerte porque sigue en su búsqueda de acción.

Se convierte el todo en mero ‘bullshit’, cuando tal necesidad de acción es la irreductible constante vital, esa búsqueda permanente e instintiva de sensaciones.

 

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Coherente con esto sė, conozco, cuasiasumo, no soy bestia de manada. Lo cual no quiere decir que no respete, incluso, de hecho, seguro admire al grupo establecido, al que con más o menos sangre haya forjado su selección, encomendado sus roles y mantenido su comunidad, en cualquier especie, de la calaña que sea en sí o en su natura, esto me postra.

Se huele una vez estàs embadurnado de calor animal, de agresividad por el no muy agradable futuro inmediato, y se ve, cuando manada imparable para, gira, para, y espera, para, porque sabe no están todos, porque o van juntos, o no van, doquiera haya de irse.
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“Qué día ha sobrevenido! Qué espesa luz
de leche,
compacta, digital, me favorece!
He oído relinchar su rojo caballo
desnudo, sin herraduras y radiante.
Atravieso con él sobre las iglesias,
galopo los cuarteles desiertos de soldados
y un ejército impuro me persigue.
Sus ojos de eucaliptus roban sombra,
su cuerpo de campana galopa y golpea.
Yo necesito un relámpago de fulgor
persistente,
un deudo festival que asuma mis herencias.”
Caballo de los sueños. Neruda
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The light, a light, within my breath’s darkness.

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“The boy was sprung to manhood: in the wilds
Of fiery climes he made himself a home,
And his Soul drank their sunbeams; he was girt
With strange and dusky aspects; he was not
Himself like what he had been; on the sea
And on the shore he was a wanderer. ”

Byron